A mi “bielefanteblanco polar”
Que difícil noche hoy sin ti a mi lado,
Como si en un instante mi cuerpo al tuyo se hubiese acostumbrado.
Tu calor y tu presencia, entre cercanía y ausencia,
En ese amor que no se expresa, que se niega, que se esconde con el día aunque cada noche reaparezca.
Esa magia que se calla, que se busca, que se encuentra, pero asusta y te aleja.
Esa ambivalencia que nos jala y nos avienta.
Esa perfección tan imperfecta, tan sensual, tan sublime, tan redonda, tan honesta, que a cada instante nos sorprende, nos halaga y atormenta.
Creando momentos de ternura desmedida, disfrazados de cariño, amistad e indiferencia.
De deseo y erotismo, de pasión y cosas nuevas; de magníficos refugios de palabras, de locura e inocencia.
Hoy te extraño, hoy te llamo y me pregunto si tu pensamiento va conmigo; me pregunto si es que acaso tal vez me amarás, como creo yo que hoy quizá, de un modo sutil, te amo (aunque no deba) y de un modo total te extraño.